En busca del cuervo de Sam
Búsqueda del cuervo de Sam, me contacto diciéndome que su cuervo se había ido y no había vuelto y que era extraño que no volviera. Me dijo si podía buscar un animal aunque no fuera mi especialidad, debía intentarlo aun suponiéndome ser más complicado. Le dije que haría todo lo que estuviera en mi mano para encontrarlo, le pregunté, cómo había pasado y hacia cuanto se fue, me contó que lo dejó libre como de costumbre por el bosque viejo y que no volvió como de costumbre y llevaba días sin saber nada de él.

Si seguía en el bosque viejo ya tenía un gran trabajo hecho puesto que no tendría que ir a más lugares, y le traía cerca de su casa asique en ese apartado bien ahora debía buscarlo. Me dirigí hacia el bosque viejo mientras comía unos frutos secos ya que el camino sería corto. Llegue al lugar, y la entrada era oscura llena de árboles gigantes que parecían encorvarse hacia el camino


El bosque viejo es peligroso ya que los árboles que habitan en el bosque detestan a los viajeros y pueden llegar a atacarlos. Es probable que esos árboles sean Ucornos. Son árboles llamados ents que se mueven. Estos protectores aparecierón debido a que muchas otras razas en ese momento, entraron en el mundo e Yavanna temía que los bosques fueran destruidos.
Por muchos siglos crecieron en paz, pero en la Tierra Media en el comienzo de la Edad de las Estrellas se produjeron entre los árboles grandes espíritus más tarde conocidos como Ents.


Los Ents, aprendieron el arte de la voz. Ya sea árbol o Ent en el principio, en la Tercera Edad del Sol fueron una raza aparte, denominados Ucornos.
Pero recordé que en el bosque residía Tom bombadil y si me encontraba en problemas o no sabia como volver podía llamarlo silbando.
El Bosque viejo
Continué mi camino a través de la densa y oscura entrada del bosque viejo. El aire era pesado, con el aroma terroso de las hojas mojadas y la humedad que emanaba del suelo. Cada paso que daba resonaba en la quietud, y aunque el lugar parecía tranquilo, podía sentir la presencia de algo más grande, observando desde las sombras.
Las ramas crujían a lo lejos, y el viento se colaba entre los árboles, trayendo consigo una sensación de inquietud. Mientras avanzaba, me aseguré de no alejarme demasiado del camino. Sabía que, si me perdía, el bosque podía jugar con la mente de un viajero, creando ilusiones y confundiendo el sentido de la dirección. Tomé un respiro profundo y decidí llamar al cuervo de la forma en la que me dijo sam que llamaba a su cuervo, silbando.
Ciervo misterioso
Hice un sonido agudo y claro, esperando que el cuervo lo escuchara. No pasó mucho tiempo antes de que una sombra negra grande cruzará el camino, un ciervo, se paró mirándome, como si me estuviera esperando para que lo siguiera, guiándome hacia el norte del bosque.
Lo seguí en silencio, confiando en que me guiara en la dirección correcta. A medida que nos adentramos más en la espesura, la luz disminuía, y el entorno se volvía más misterioso. Los árboles, parecían moverse ligeramente con el viento, sus hojas susurrando historias antiguas. No podía evitar preguntarme si, en algún momento, alguno de esos Ucornos me observaría desde algún rincón oculto, o siguiéndome.
Después de un rato, el ciervo se detuvo en una roca del camino, observándome. Estaba cerca de una zona más abierta, un claro que parecía natural, aunque al mismo tiempo demasiado ordenado para serlo.
Hombre misterioso
Antes de que pudiera hacer algo más, escuché un leve crujido detrás de mí, y me giré rápidamente, para encontrarme con la figura de un hombre de cabello rojizo, y mirada curiosa, vestido con una chaqueta azul brillante y botas amarillas, Llevaba en su alto sombrero una pluma de ala de cisne. Era Tom Bombadil.
¿Perdido, viajero?, preguntó con una sonrisa tranquilizadora mientras su mirada se posaba en el ciervo que aún nos miraba con curiosidad desde la roca.
Busco un cuervo, el de Sam, respondí con cautela. Se ha perdido en el bosque y no ha regresado. ¿Sabes algo sobre eso?
Me respondió que hace días se encontró un cuervo herido al lado del río y lo acogió en su casa para curarlo hasta que pudiera volver a volar
—Ah, ese cuervo, —dijo con tono jocoso—. Lo encontré un par de días atrás, herido por una flecha rota. Estaba en la orilla del río, casi sin fuerzas para seguir.
Así que lo llevé a mi casa, le preparé un lecho suave de hojas secas y le ofrecí mi medicina. Un respiro de alivio recorrió mi cuerpo.
Me dijo que lo siguiera hacia su casa que era donde estaba el cuervo lo seguí y llegamos hasta una casa la cual estaba construida en medio de un árbol. Entramos dentro y Tom Bombadil me invitó a un té cosa que no podía rechazar entramos y posado en una rama de la casa vi al cuervo de Sam. Estaba totalmente sanado y recuperado, puesto que estaba revoloteando por toda la casa, silbe como me indico Sam y acto seguido se posó al lado mío, como si supiera que venía de parte de Sam, mientras nos tomábamos el té estuvimos hablando sobre por qué buscaba a ese cuervo y quien me había mandado.

Ya era hora de irnos el cuervo y yo asique Tom Bombadil me enseñó el camino de vuelta mientras le contaba que otros encargos debía hacer. A pocos metros de a la salida del bosque Tom Bombadil me dijo que ya habíamos llegado y antes de que pudiera terminar mi despido se de pronto Tom Bombadil había desaparecido. Salí del bosque y me dirigí a casa de Sam ya que estaba cerca, cuando me vio se le iluminaron los ojos ya que vio a su cuervo de nuevo me agradeció y felicitó por haber encontrado a su cuervo.
